Quienes trabajan en salud pasan largas jornadas de pie, y ahí los uniformes clínicos marcan la diferencia. Buscan equilibrar comodidad, resistencia y una imagen prolija, con telas que aguantan lavados frecuentes y mucho movimiento.
Los hay para hombre, mujer y con distintos accesorios, así que conviene conocer las opciones antes de elegir. Un buen uniforme no solo mejora la comodidad durante el turno, sino que también transmite profesionalismo y confianza al paciente que se atiende.
La oferta se adapta a distintas siluetas y necesidades del día a día en cada una de tus jornadas.
Los modelos masculinos suelen tener un corte recto y holgado, con bolsillos amplios para llevar lo esencial a mano. Priorizan libertad de movimiento y telas frescas que soportan turnos largos, siendo una base versátil que combina con distinto calzado de trabajo. Incluso algunos incorporan telas con elastano para dar mayor libertad de movimiento, algo que se agradece en jornadas donde hay que agacharse, caminar y moverse constantemente.
Las versiones femeninas son en general muy parecidas a las masculinas, en especial para cumplir con requerimientos básicos de los establecimientos sanitarios. A diferencia de los modelos para hombres, ofrecen cortes más entallados o rectos según la preferencia, con opciones de cuello y largos variados. Incluso se complementan bien con zapatillas de mujer cómodas, en especial zapatillas deportivas de mujer para amortiguar las largas horas de pie.
Más allá de la prenda base, existen accesorios como gorros y delantales que complementan el uniforme. Estos ayudan a mantener el orden y a personalizar el conjunto según cada especialidad. Asimismo, suman practicidad a la jornada y permiten adaptar el uniforme a distintas especialidades. Entonces, contar con prendas de recambio también ayuda a mantener siempre una imagen impecable, incluso en los días de mayor carga de trabajo.
Lo más común es una mezcla de poliéster y algodón, a veces con un porcentaje de elastano para dar elasticidad. Esta combinación logra prendas resistentes, fáciles de lavar y de secado rápido, que toleran los lavados frecuentes propios del rubro. Por ejemplo, al usar artículos como el toma presión, el algodón aporta frescura y comodidad, mientras que el poliéster suma durabilidad y evita el planchado excesivo. De hecho, algunas telas incluyen tratamientos anti fluidos o antibacterianos para mayor protección.
Para acertar con la talla, sigue estos pasos:
En Paris.cl puedes encontrar diferentes opciones para hombre y mujer, con distintas tallas y modelos, comprando online con despacho a domicilio. Puedes comparar cortes y telas para elegir según el tipo de trabajo. También hallarás implementos de apoyo que suelen acompañar el rubro de la salud, como un saturómetro o distintos parches de calor para el descanso muscular después de cada jornada.
Cómodos, resistentes y prolijos, los uniformes clínicos son una inversión clave para el trabajo en salud. Descubre los diferentes beneficios exclusivos que te ofrece la tarjeta Cencosud Scotiabank.