La funda para plumón es uno de esos accesorios que marca la diferencia en el dormitorio sin que siempre se le dé la atención que merece. Más allá de proteger el plumón del polvo y el desgaste con el paso del tiempo, es uno de los elementos que más influye en la estética de la cama.
La elección de la tela de la funda es tan importante como la del plumón mismo, ya que afecta directamente el tacto, la transpirabilidad y la durabilidad del conjunto.
Las fundas de bambú están fabricadas con fibras naturales derivadas de la planta, lo que las hace muy suaves, transpirables y antibacterianas. De esta forma, son ideales para quienes tienen piel sensible o tienden a sudar durante la noche, ya que regulan bien la temperatura y permiten la circulación del aire. De hecho, su textura es similar a la seda pero con mayor resistencia al lavado.
El lino es una fibra natural que mejora con el uso y el lavado, volviéndose cada vez más suave con el tiempo. Las fundas de lino tienen una textura más rústica y natural que aporta un estilo nórdico y orgánico al dormitorio. También son muy transpirables y duraderas, y funcionan especialmente bien en climas templados o cálidos donde la frescura de la tela es valorada.
Las fundas con amarras son muy prácticas ya que reemplazan el clásico cierre con el que se abre la funda, por lo que también entrega una estética distinta. Además de que son compatibles con la mayoría de los plumones y su acabado puede ser en cualquier tela.
Las fundas bordadas tienen detalles decorativos cosidos directamente en la tela, lo que les da un aspecto más elaborado y elegante. Son una buena opción para dormitorios donde la ropa de cama es un elemento decorativo importante. Incluso combinan bien con fundas de cojín del mismo estilo para lograr un conjunto que haga sentido con tu estilo.
Al haber muchas opciones, la elección puede ser un poco confusa. Antes de comprar, considera estos factores clave:
El tamaño de la funda debe coincidir con el del plumón que ya tienes. Para referencia, una funda de plumón de 2 plazas estándar mide entre 200 x 200 cm y 200 x 220 cm. Mientras que una king onda los 260 x 220 cm o 240 x 220 cm según el fabricante. Para el plumón super king, las fundas suelen tener dimensiones aún mayores que conviene verificar en la ficha del producto.
Si tienes dudas sobre el tamaño de tu plumón, revisa la etiqueta del producto o mídelo directamente antes de comprar la funda. También puedes combinar la funda con unas frazadas o sábanas del mismo material o estilo para un dormitorio con un look más homogéneo.
En pocas palabras, la funda de plumón correcta transforma la cama y alarga la vida del plumón, según tus preferencias de estilo. ¡Disfruta de beneficios exclusivos con tu tarjeta Cencosud Scotiabank!