Una fuente de alimentación transforma la energía eléctrica de la red (por ejemplo 220 V AC en Chile) a una tensión y corriente apropiadas para alimentar equipos electrónicos. Algunas funciones básicas incluyen:
Convertir una tensión de entrada (por ejemplo AC 110 V o 220 V) a una tensión de salida regulada (por ejemplo 12 V DC, 24 V DC, etc.).
Proveer corriente suficiente para
los equipos conectados.