Los pendrives son la forma más simple y práctica de transportar archivos, fotos y documentos en el bolsillo. Compactos y sin partes móviles, se conectan directo al puerto USB para copiar o mover datos en segundos. Vienen en distintos conectores y capacidades, así que aquí te ayudamos a elegir el que mejor calza con tus equipos y necesidades.
Al no tener partes móviles, resisten bien los golpes y el traslado diario, lo que los hace ideales para llevar en el bolsillo, la mochila para notebook o el llavero. Son un accesorio de respaldo confiable y accesible que todos deberían tener a mano.
La principal diferencia entre estos dispositivos está en el tipo de conector, que define con qué equipos podrás usarlos y a qué velocidad.
El pendrive USB-A usa el conector rectangular clásico, el más extendido en computadores de escritorio, notebooks y muchos televisores. Es la opción más compatible con equipos algo más antiguos y con la mayoría de los puertos que ya tienes en casa. Por eso sigue siendo un formato muy elegido para respaldos y traspaso de archivos entre un PC y accesorios como un disco duro externo o un proyector.
El pendrive USB-C tiene un conector ovalado y reversible, el mismo que usan los smartphones y notebooks más recientes. Suele ofrecer velocidades de transferencia más altas y es ideal si trabajas con equipos modernos que ya abandonaron el puerto tradicional. Además, resulta muy cómodo para mover contenido pesado.
La capacidad que necesitas depende de qué vayas a guardar. Para documentos, presentaciones y algunas fotos, uno de 32 o 64 GB sobra; si mueves muchas fotos en alta resolución, videos o respaldos completos, conviene apuntar a 128 GB o más. Piensa en el tipo de archivo que manejas a diario: no ocupa lo mismo un set de documentos que la biblioteca multimedia que podrías tener en una memoria ram o una consola XBox.
En un pendrive de 64gb caben muchísimas fotos, aunque la cifra exacta varía según la resolución y el formato de cada imagen. Como referencia, una foto de celular ronda los 3 a 6 MB, por lo que en 64 GB podrías almacenar del orden de diez mil a veinte mil imágenes. Si disparas en formatos más pesados o en alta calidad, esa cantidad baja, pero de todos modos sigue siendo un espacio enorme para uso personal.
Es una capacidad muy conveniente para respaldar el carrete del celular, guardar álbumes familiares o llevar tu portafolio de imágenes a cualquier parte, con espacio de sobra para seguir sumando material sin quedarte corto.
Un pendrive de 128gb te permite llevar una buena colección de películas, siempre en función del peso de cada archivo. Una película en calidad estándar puede ocupar entre 1 y 2 GB, mientras que en alta definición sube fácilmente a 4 GB o más. Con esa referencia, en 128 GB entran aproximadamente entre 30 y 60 películas, ideal para viajes largos o para tener tu contenido favorito siempre a mano.
Es una gran capacidad para acompañar viajes en familia o trayectos largos sin depender de internet. Conviene recordar que series completas o material en resolución 4K ocupan bastante más, por lo que en esos casos la cifra baja. Aun así, es una capacidad amplia para armar una videoteca portátil y reproducirla directamente en un televisor con puerto USB.
Por ende, los pendrives resuelven el traslado de tus archivos con la máxima simpleza y portabilidad. Explora todas las capacidades y conectores para elegir tu favorito. Explora también los diversos productos disponibles en cuotas sin interés.