A pesar de que Anagrama comenzó su andadura con libros de ensayo, pensamiento crítico, sociología y política, fue la colección «Panorama de narrativas» la que le dio popularidad entre los lectores. Si bien la editorial publicó obra literaria a principios de la década de los setenta en la colección «Serie Informal», y aunque «Contraseñas» conectó más tarde con una generación de lectores que buscaban relatos o novelas a contracorriente, fue la colección bautizada por José Manuel Lara como la «peste amarilla» la que canalizó el regreso de los lectores a la literatura y dio una nueva vida a Anagrama.