El hervidor de vidrio suma a la practicidad de calentar agua en segundos un plus estético que pocos electrodomésticos logran, con un cuerpo transparente que se ve elegante y moderno en cualquier cocina. Más allá de lo bonito, tiene ventajas concretas, así que repasemos los tipos que existen, su resistencia y cómo mantenerlo impecable.
Los hervidores de este material vienen en distintas versiones según sus funciones. Te contamos todo sobre cada uno para que puedas elegir tu favorito.
El hervidor clásico de vidrio es la versión más directa: lo enciendes, hierve el agua y se apaga solo al alcanzar el punto de ebullición. Suma el atractivo del cuerpo transparente que deja ver el nivel del agua y, en muchos casos, una luz que se enciende al hervir. Así, es ideal para quien quiere funcionalidad con un toque de diseño.
El hervidor inteligente incorpora control de temperatura, lo que permite elegir el grado exacto al que quieres calentar el agua. Esto es una maravilla para los amantes del té y del café de especialidad, ya que cada infusión tiene su temperatura ideal, y muchos mantienen el agua caliente por un rato. Así que es la opción para quien busca precisión y algo más de tecnología en la cocina.
El hervidor con infusor de vidrio trae un filtro o cesta interior donde poner hojas de té, hierbas o frutas, lo que permite preparar infusiones directamente en el hervidor. Es perfecto para los amantes del té en hebras que quieren una preparación práctica y sin utensilios extra.
Ambos son excelentes electrodomésticos, y la elección depende de lo que priorices. El primero gana en estética, ya que su transparencia permite ver el agua y el nivel, y muchos se iluminan al hervir, dando un toque moderno. Además, al no tener contacto del agua con metal o plástico, muchos sienten que el sabor del agua queda más neutro.
El hervidor de acero inoxidable, por su parte, es más resistente a los golpes y suele ser algo más duradero ante caídas o el trajín diario. La contra del vidrio es que, siendo un material más delicado en teoría, requiere algo más de cuidado, aunque los hervidores usan vidrio templado resistente. En resumen, si valoras la estética y el sabor neutro, el vidrio es ideal; si priorizas la resistencia máxima, el acero como el de un hervidor Thomas puede convenirte más.
Sí, aunque el vidrio pueda parecer frágil, los hervidores de este material se fabrican con vidrio templado o borosilicato, materiales tratados para resistir muy bien los cambios bruscos de temperatura y el uso diario. Este tipo de vidrio soporta el calor del agua hirviendo sin problemas, por lo que es mucho más resistente de lo que uno imaginaría a primera vista.
Dicho esto, como todo objeto de vidrio, conviene manejarlo con un mínimo de cuidado para evitar golpes fuertes o caídas, que sí podrían dañarlo. Con un uso normal y razonable, un hervidor de vidrio de buena calidad dura muchísimo tiempo sin inconvenientes. Un hervidor de vidrio de 1,7 litros es una capacidad muy común y práctica para el hogar, ideal para preparar varias tazas de una vez, tal como se hace con una cafetera espresso en las mañanas.
El vidrio deja ver el sarro con facilidad, así que una limpieza regular lo mantiene impecable:
Entonces, un hervidor de vidrio es una gran opción para tu cocina, sobre todo si priorizas un diseño moderno en tu espacio. Disfruta de los diversos beneficios exclusivos que te entrega tu tarjeta Cencosud Scotiabank.