Poner a hervir agua para el té, el café o un mate se vuelve cuestión de minutos con un hervidor Thomas. Este pequeño electrodoméstico se ganó un lugar fijo en la cocina chilena por lo práctico que resulta, y la marca Thomas ofrece varias versiones para distintos gustos y presupuestos.
La marca tiene hervidores de distintos materiales y sistemas. Repasemos las cuatro variantes más populares para que puedas elegir tu favorito.
El hervidor análogo es el más clásico y directo: lo enciendes, hierve el agua y se apaga solo al llegar al punto de ebullición. Sin pantallas ni programación, hace su trabajo de la forma más simple posible. Para quien solo necesita agua caliente rápido y sin vueltas, es la opción más cómoda y económica. Asimismo, funciona muy bien acompañando a una cafetera espresso en el rincón cafetero de la cocina.
El hervidor digital suma una pantalla y controles que permiten elegir la temperatura exacta del agua, algo muy valorado por los amantes del té y del café de especialidad, ya que cada infusión tiene su punto ideal. Muchos también mantienen el agua caliente por un rato. Así que es la elección de quien quiere precisión y algo más de tecnología en su rutina diaria.
El hervidor de vidrio de la marca combina funcionalidad y estética: su cuerpo transparente deja ver el agua y, en muchos modelos, se ilumina al hervir, lo que le da un toque moderno a la cubierta. Al no tener contacto del agua con plástico o metal, muchos sienten que el sabor se mantiene más neutro.
Este modelo de acero inoxidable destaca por su resistencia y durabilidad, además de un aspecto sobrio y elegante que combina con todo. Incluso el acero soporta muy bien el uso frecuente y resiste golpes mejor que otros materiales.
Así, es la opción más grande en estructura, pensada para durar años, y encaja perfecto junto al resto de los electrodomésticos de la cocina, especialmente de la misma marca como un microondas Thomas.
La vida útil de un hervidor de la firma depende del uso y de los cuidados, pero con un mantenimiento razonable uno de buena calidad puede rendir varios años. El principal enemigo de estos aparatos es el sarro, esa acumulación de minerales que deja el agua con el tiempo y que, si no se controla, termina afectando el funcionamiento de la resistencia.
La clave para alargar su vida está en descalcificarlo cada cierto tiempo y en no dejarlo hervir sin agua. Un hervidor bien cuidado no solo dura más, sino que también calienta de forma más eficiente. Como pasa con los hervidores en general, el mantenimiento regular es lo que marca la diferencia entre uno que dura poco y otro que acompaña por años.
Mantener limpio tu hervidor es clave para que dure y para que el agua conserve buen sabor en cada preparación:
Repite esta descalcificación cada pocas semanas, según cuánto lo uses y qué tan dura sea el agua de tu zona. Con esta simple rutina, tu hervidor Thomas se mantiene impecable y funcionando como el primer día, listo para acompañar cada pausa del día con agua caliente al instante. ¡Aprovecha los beneficios exclusivos con tu tarjeta Cencosud Scotiabank!