Esta mesa de centro destaca por su diseño robusto y natural, elaborada íntegramente en madera nativa con terminaciones rústicas que conservan la identidad y textura original de cada pieza. Su característica principal son las patas en forma de V invertida, que aportan un toque moderno y firmeza estructural sin perder el estilo artesanal.
Cada mesa es única: tanto el color como las vetas y detalles varían según la partida de madera utilizada, realzando su autenticidad y valor natural. La superficie no ha sido teñida, lo que permite apreciar la verdadera esencia de la madera. Para su protección, se aplica un sellador hidrorepelente que la resguarda de la humedad y facilita su mantención sin alterar su apariencia orgánica.
Ideal para ambientes cálidos, rústicos o contemporáneos que valoren la nobleza de los materiales y la singularidad en el diseño.