Los cojines son uno de los accesorios más versátiles en decoración. Estos artículos te ayudan a cambiar el ambiente de un dormitorio de forma rápida y se han convertido en un complemento ideal para personalizar la cama y aportar mayor confort. Tanto los decorativos como los funcionales son una pieza esencial para quienes quieren renovar su espacio sin grandes inversiones.
La oferta es amplia y cada estilo responde a una estética distinta. Aquí te contamos qué caracteriza a cada uno para que puedas incorporarlos en tu decoración de dormitorio.
Los modelos simples tienen una tela lisa sin bordados ni texturas adicionales. Son los más fáciles de combinar con cualquier decoración y suelen ser la base sobre la que se agregan otras piezas con más detalle. También los puedes encontrar en una paleta amplia de colores y combinan fácilmente con cualquier ropa de cama y distintos estilos de dormitorio.
Los cojines decorativos tejidos tienen una textura más pronunciada gracias a su tejido de punto, macramé o lana. Estos cojines decorativos aportan calidez visual y táctil al dormitorio, lo que los hace especialmente populares en espacios de estilo nórdico o boho. Así, son perfectos para los meses de invierno, cuando se quiere crear un ambiente más acogedor junto a las mantas.
Estos modelos tienen fundas de cojín bordadas, desde florales hasta geométricos o letras, por lo que añaden un toque artesanal al espacio. También combinan bien con alternativas lisas del mismo color para no recargar el conjunto y pueden complementar distintos juegos.
Los modelos con vuelos tienen volantes en los bordes que les dan un aspecto más original. Son muy usados en dormitorios de estilo provenzal o clásico, y combinan bien con ropa de cama en tonos pastel o blancos.
Los infantiles tienen diseños divertidos como animales, personajes o estampados coloridos pensados para los dormitorios de niños. Además, suelen tener rellenos más suaves y fundas lavables a máquina. De esta forma, son el accesorio ideal para completar la cama de los más pequeños de la casa.
El proceso varía según el tipo de relleno y la tela de la funda. Sigue estos pasos para hacerlo bien:
La clave está en mezclar tamaños, texturas y colores de forma equilibrada. Lo más recomendable es partir de dos o tres colores base que ya estén presentes en la decoración del dormitorio y combinarlos entre sí. Por ejemplo, uno liso, uno estampado y uno tejido es una fórmula que funciona casi siempre.
Complementar con almohadas de buena calidad ayuda a crear una cama más cómoda y atractiva. También puedes combinar con una funda de plumón coordinada para reforzar el estilo decorativo. En cuanto a la cantidad, tres a cinco cojines suelen funcionar bien en camas de dos plazas o más grandes. Demasiados pueden hacer que la cama pierda funcionalidad.
A fin de cuentas, los cojines son la forma más rápida de renovar la apariencia de la cama con poco esfuerzo. Encuentra el estilo que buscas y dale un toque diferente a tu dormitorio. Por último, aprovecha las cuotas sin interés al comprar online en nuestro catálogo.