Esta escultura decorativa de Labrador aporta carácter y armonía a salas, escritorios, estanterías o rincones especiales. Su acabado realista resalta la nobleza de esta raza, con una presencia elegante que encaja muy bien en ambientes modernos, clásicos o familiares.
Fabricada en plástico resistente, ofrece un diseño ligero de 13 cm de largo, 12,5 cm de ancho y 15 cm de alto, con un peso de 1 kg. Incorpora una base que brinda estabilidad y una silueta pensada para destacar como detalle ornamental en el hogar o en espacios de trabajo.