Una alternativa decorativa alta y llamativa para sumar frescura, color y un estilo más especial a distintos espacios.
Sus tonos azules aportan una sensación más relajada y moderna, funcionando muy bien en ambientes claros, costeros, juveniles, naturales o decoraciones donde se quiera agregar un toque distinto. Su formato tipo botella permite lucir flores, ramas secas o tallos decorativos con mayor presencia sobre mesas, repisas, muebles de entrada, comedores u oficinas.
Es un florero que destaca por sí solo, pero también se adapta muy bien a composiciones decorativas. Una pieza con diseño único, capaz de robar miradas sin dejar de verse simple y elegante.