Una pieza decorativa con un diseño moderno y con mucha presencia, ideal para mesas que necesitan un detalle más estiloso y cuidado.
Su forma redondeada y diferenciada le da una apariencia más especial que un florero clásico, por lo que funciona muy bien en mesas de centro, comedores, muebles de entrada, oficinas o espacios compartidos donde quieras sumar una decoración más elegante. Puede usarse con flores, ramas decorativas o como adorno por sí solo.
El vidrio en tono oscuro refuerza su estilo sobrio y moderno, haciéndolo fácil de combinar con distintos ambientes. Una alternativa atractiva para quienes buscan un florero decorativo con identidad propia.