Una pieza compacta y encantadora para sumar un detalle decorativo en espacios reducidos o complementar arreglos ya existentes.
Queda muy bien en repisas, escritorios, veladores, mesas auxiliares, muebles de entrada, oficinas o rincones donde quieras agregar un toque especial sin ocupar demasiado espacio. Es ideal para flores pequeñas, ramitas decorativas o como adorno por sí solo.
Su diseño vintage clásico le da personalidad aunque sea un formato más pequeño, convirtiéndolo en una opción práctica para decorar de forma sutil, cálida y fácil de combinar.
Importante: Debido al proceso de fabricación y pintura del florero, cada unidad incorpora una pequeña perforación en el borde superior. Esta abertura forma parte del proceso industrial utilizado para aplicar el acabado de pintura y está presente en todas las unidades, por lo que no corresponde a un defecto de fabricación ni afecta su estética, resistencia o funcionamiento como elemento decorativo.