"Con los años he llegado a descubrir que las fuentes son lugares magicos y liminales a los que hay que acudir sin prisa, como quien va a visitar a un amigo [...] Las fuentes cantan y nos hablan directamente al subconsciente. Son paisajes sonoros, musicales. Junto a ellas escuchamos la musica de la vida que bulle a su alrededor [...] Pero las fuentes no solo procuran placer al oido, sino que son una experiencia sensorial total.