Una carretilla resulta indispensable a la hora de mover tierra, escombros, materiales de construcción o herramientas de un punto a otro sin sobrecargar la espalda. Su diseño con rueda delantera y estructura de apoyo permite trasladar cargas pesadas con mucho menos esfuerzo físico.
Existen distintos modelos según la capacidad y el tipo de trabajo que se necesite realizar, desde tareas livianas en el jardín hasta cargas más pesadas en obras de construcción. Por eso, conviene fijarse bien en el tipo de rueda y la capacidad del tambor antes de comprar una.
Cada modelo está pensado para un tipo de tarea específica. Revisemos las variantes más comunes para que puedas escoger la que necesitas según el uso que le darás.
La variante de jardinería suele tener un tambor más pequeño y liviano, ideal para mover tierra, abono, plantas o restos de poda dentro del jardín. Su tamaño compacto facilita maniobrarla entre espacios angostos, algo útil cuando también se usa un rastrillo para juntar hojas y ramas.
Este modelo, muy usado en construcción, tiene una forma vertical con una plataforma o dos aspas planas en la base, junto con ruedas que soportan gran capacidad para transportar cargas como como escombros, tablas de piso flotante, arena o mezcla recién preparada en una betonera. De hecho, tiene una estructura robusta que la hace ideal para trabajo intensivo en obra.
El modelo con plataforma reemplaza el tambor por una superficie plana, lo que la vuelve perfecta para transportar objetos rígidos y de forma irregular, como sacos, tablas o cajas. Entonces, es una gran aliada para mover materiales de construcción o incluso ayudar a instalar porcelanato en distintos puntos de la obra.
La capacidad varía según el modelo, pero en general las variedades domésticas soportan entre 80 y 100 kilos, mientras que los modelos tipo yegua para construcción pueden aguantar 150 kilos o más. Esto depende principalmente del grosor del tambor y de la resistencia de la rueda y el eje. Así, una de las más comunes en general son las carretillas de 90 kilos.
Para trabajos de construcción, la tipo yegua es la más recomendable, ya que su estructura reforzada y su rueda de mayor tamaño permiten trasladar cargas pesadas como escombros, mezcla o materiales sin volcarse fácilmente.
Por otro lado, su diseño plano permite apilar diferentes cargas sin que se caigan de la plataforma. Si el uso será más liviano, como mover tierra o plantas, una opción de jardinería es más que suficiente y bastante más fácil de maniobrar en espacios reducidos, al igual que otros elementos como escaleras plegables.
También es importante considerar la capacidad de carga y el material de fabricación. Los modelos de acero galvanizado ofrecen una mayor resistencia al desgaste, la humedad y los impactos frecuentes en obras.
Otro aspecto relevante es el tipo de neumático, ya que las ruedas neumáticas brindan una mejor absorción de impactos en terrenos irregulares, mientras que las ruedas macizas requieren menos mantenimiento y eliminan el riesgo de pinchazos.
En conclusión, elegir bien tu carretilla te ahorrará tiempo y esfuerzo en cualquier proyecto. Disfruta de todos nuestros productos y explora aquellos disponibles con despacho gratis en Paris.cl.