Las escaleras son una herramienta imprescindible en cualquier hogar o trabajo, ya que resuelven desde cambiar una ampolleta hasta pintar un muro o alcanzar una repisa alta. Hoy existen modelos livianos, plegables y muy versátiles que se guardan sin ocupar espacio. Conocer los tipos y sus alturas te ayudará a elegir la opción más segura y cómoda para lo que necesitas.
La clave está en pensar en qué usarás con más frecuencia, ya que no es lo mismo cambiar ampolletas que trabajar en una fachada. Así que elegir bien evita improvisar con sillas o muebles, algo que es una de las causas más comunes de accidentes domésticos.
Las hay de distintos materiales, formatos y alturas, pensadas para usos muy diferentes. Estas son las variantes más comunes que puedes considerar.
La de aluminio es la más popular por ser resistente y a la vez muy liviana, lo que facilita moverla y guardarla. Soporta bien el uso frecuente y resiste la humedad sin oxidarse, ideal para tareas domésticas y también profesionales. Su ligereza la vuelve práctica para trabajos que combinas con otras herramientas, como cuando instalas cortinas junto a una ventana o revisas la unión de un termopanel.
La opción tipo taburete es baja, compacta y de pocos peldaños, perfecta para alcanzar estanterías, muebles altos de cocina o closets. Es tan estable y cómoda que muchos la dejan siempre a mano en la casa por su rapidez de uso. Al ser de baja altura, resulta muy segura para tareas cotidianas y pequeñas reparaciones, sin la sensación de vértigo de modelos más altos.
La telescópica se extiende y contrae a distintas alturas, y luego se comprime a un tamaño muy reducido para guardar. Es ideal si tienes poco espacio de almacenamiento pero necesitas alcanzar zonas altas, ya que combina alcance y portabilidad. Incluso resulta muy útil en proyectos de mejoras del hogar donde también usas equipos como un taladro para instalar soportes o repisas en altura.
Este modelo se dobla sobre sí misma para ocupar mínimo espacio, y muchas incluyen plataformas o formatos de tijera muy estables. Es una gran opción multiuso para la casa, combinando comodidad de guardado con una buena base de apoyo. Este formato es tan versátil que acompaña bien trabajos de terminaciones, como instalar un piso flotante o revestir con porcelanato las zonas altas de un muro.
Para la casa, la mejor suele ser una tipo taburete o una plegable de pocos peldaños, porque cubren la mayoría de las tareas domésticas con gran estabilidad. Son fáciles de guardar, livianas y muy seguras para el uso diario, como limpiar, ordenar en altura o hacer arreglos menores. Si además necesitas alcanzar techos o zonas más altas, una plegable de tijera con plataforma amplía tus posibilidades sin complicar el almacenamiento.
Para elegir bien, puedes revisar estos puntos clave:
La altura ideal depende de hasta dónde quieras llegar, recordando que alcanzas más arriba que el último peldaño gracias a la extensión de tus brazos. Para tareas de interior, como techos estándar, una escalera de 4 a 6 peldaños suele ser suficiente. Mientras que para exteriores, fachadas o trabajos altos, conviene una telescópica o de mayor tramo, siempre sin pararse en los últimos escalones por seguridad.
Entonces, las escaleras te dan la seguridad y el alcance que cada tarea requiere. ¡Sácale todo el provecho a los beneficios exclusivos que te da tu tarjeta Cencosud Scotiabank!