A través de una exposición clara y práctica, El toque cuántico. El poder de curar presenta una innovadora aproximación al arte de la curación manual. Las técnicas que describe permiten reducir el dolor y la inflamación con rapidez y acelerar notablemente los procesos de recuperación. Su sencillez es tal que incluso los niños aprenden a aplicarlas de forma natural, sin que ello reste eficacia a los tratamientos.
El autor expone cómo, dado que el cuerpo posee la capacidad de sanarse a sí mismo, el papel del terapeuta consiste en aplicar la energía sobre las zonas afectadas para facilitar ese proceso. Richard Gordon propone un enfoque que puede resultar especialmente adecuado para quienes padecen dolores de cuello o de espalda, presentando un método seguro, rápido y eficaz que complementa otras prácticas terapéuticas.