1/5
10%
$24.990
$27.990Características principales
Rango de Edad:
+18 años
Género Libro:
Arte
Número de Páginas:
96
Todas las características
Características Generales
| Marca | Taschen |
| Género Libro | Arte |
| Editorial Libro | Taschen |
| Rango de Edad | +18 años |
| Público Recomendado | Adulto |
Tipo
| Tipo de Producto | Libros |
Cantidad
| Número de Páginas | 96 |
Garantía
| Garantía Mínima Legal | 6 meses, a partir de la entrega del producto |
Otros
| Condición Producto | Nuevo |
Descripción
Una visita guiada al universo oculto de Af Klint, donde convergen arte, ciencia y misticismo
Hilma af Klint pintaba como si canalizara el universo. Fascinada desde niña por la botánica y las matemáticas, comenzó su carrera pintando paisajes y retratos, pero en su interior bullían otras inquietudes: preguntas sobre el espíritu, energías invisibles, patrones demasiado vastos para el ojo humano.
Su arte es inseparable de su práctica espiritual. Junto a un círculo de mujeres artistas llamado Las Cinco, celebraba sesiones de espiritismo, escuchaba voces de los “Maestros Superiores” y se inspiraba en la Sociedad Teosófica y en las teorías de Rudolf Steiner. Trabajó incansablemente para cartografiar las dimensiones ocultas de la vida, pintando hasta el agotamiento físico.
Ya en 1906, sus lienzos mostraban geometrías radiantes de espirales y orbes, impregnadas de símbolos, letras y palabras, que se anticiparon a la posterior abstracción de Kandinsky, Malevich o Mondrian, entre otros. Sus vastos ciclos pictóricos —como las Pinturas para el templo y Los diez mayores— representaban con frecuencia dualidades: interior y exterior, lo terrenal y lo esotérico, hombre y mujer, bien y mal.
Af Klint, que fue vegetariana y cuestionó la rigidez de las identidades de género, fue una adelantada a su tiempo, pero también vivió profundamente inserta en él y fue prácticamente ignorada en vida. Su prodigiosa producción permaneció oculta durante décadas, guardada bajo llave por voluntad propia. No fue hasta la década de 1980 cuando el mundo comenzó a reconocerla como una auténtica pionera del arte abstracto.
Este libro se adentra en su universo visionario a través de una luminosa selección de obras y un ensayo detallado que destila su complejidad. Su universo, antes secreto, se revela así ante nuestros ojos.
Hilma af Klint pintaba como si canalizara el universo. Fascinada desde niña por la botánica y las matemáticas, comenzó su carrera pintando paisajes y retratos, pero en su interior bullían otras inquietudes: preguntas sobre el espíritu, energías invisibles, patrones demasiado vastos para el ojo humano.
Su arte es inseparable de su práctica espiritual. Junto a un círculo de mujeres artistas llamado Las Cinco, celebraba sesiones de espiritismo, escuchaba voces de los “Maestros Superiores” y se inspiraba en la Sociedad Teosófica y en las teorías de Rudolf Steiner. Trabajó incansablemente para cartografiar las dimensiones ocultas de la vida, pintando hasta el agotamiento físico.
Ya en 1906, sus lienzos mostraban geometrías radiantes de espirales y orbes, impregnadas de símbolos, letras y palabras, que se anticiparon a la posterior abstracción de Kandinsky, Malevich o Mondrian, entre otros. Sus vastos ciclos pictóricos —como las Pinturas para el templo y Los diez mayores— representaban con frecuencia dualidades: interior y exterior, lo terrenal y lo esotérico, hombre y mujer, bien y mal.
Af Klint, que fue vegetariana y cuestionó la rigidez de las identidades de género, fue una adelantada a su tiempo, pero también vivió profundamente inserta en él y fue prácticamente ignorada en vida. Su prodigiosa producción permaneció oculta durante décadas, guardada bajo llave por voluntad propia. No fue hasta la década de 1980 cuando el mundo comenzó a reconocerla como una auténtica pionera del arte abstracto.
Este libro se adentra en su universo visionario a través de una luminosa selección de obras y un ensayo detallado que destila su complejidad. Su universo, antes secreto, se revela así ante nuestros ojos.
Opiniones del producto
Este producto no tiene comentarios ni calificaciones
