Si me dieran un euro por cada mamarrachada que he oído acerca de la autoestima, Amancio Ortega sería mi chófer. Durante los últimos años nos han vendido una idea equivocada, más falsa que las uñas de acrigel con las que te escribo estas palabras. Y mira que mis uñas aguantan, pero nada aguanta más que los estándares imposibles que nos imponen sobre cómo deberíamos sentirnos con nosotras mismas.
Opiniones del producto
Este producto no tiene comentarios ni calificaciones