Paso los días refugiado en La Mansión, lo único que quiero es beber y olvidar, estoy roto por dentro y sé que no hay redención para mí. El placer y el alcohol son mi única medicina… Todo parecía oscuro hasta que llegó ella, Ava, ofreciéndome algo que nunca creí posible: una distracción a mi tormento diario, una especie de paz. Me ha hechizado, y por primera vez en muchos años, siento como retumba mi corazón.
Opiniones del producto
Este producto no tiene comentarios ni calificaciones