El porcelanato se ha convertido en uno de los revestimientos favoritos para pisos y muros gracias a su dureza, su bajo nivel de absorción de agua y la enorme variedad de diseños que imitan madera, piedra o cemento. Por eso, es una opción muy elegida tanto en remodelaciones como en construcciones nuevas.
A diferencia de otros revestimientos, este material se fabrica a mayor temperatura y presión, lo que lo vuelve más compacto y resistente al desgaste diario. Así, se adapta bien tanto a espacios de mucho tránsito como a zonas húmedas de la casa. Incluso puedes encontrar opciones de porcelanato 60x60 como también modelos de porcelanato 120x60, según las medidas que necesites.
Aunque a simple vista pueden parecer similares, existen diferencias técnicas importantes entre ambos materiales. La principal está en la absorción de agua: el primero absorbe menos del 0,5%, mientras que la cerámica puede absorber hasta un 10%, lo que lo hace más resistente a la humedad y las manchas.
El primero es más denso y duro, por lo que soporta mejor los golpes y el desgaste con el paso del tiempo. La cerámica, en cambio, suele ser más económica y liviana, lo que la hace más fácil de cortar e instalar en proyectos con presupuesto ajustado. Por eso, muchos prefieren combinar el primero con piso flotante en distintas zonas de la casa según el uso, al igual que combinarlos con ventanas con un marco de similar diseño.
Instalar porcelanato correctamente marca la diferencia en la durabilidad final del piso o muro. La instalación requiere algo de técnica, pero siguiendo estos pasos puedes lograr un buen resultado:
Para su limpieza diaria de los pisos con porcelanato, basta con barrer o aspirar el polvo y pasar un paño húmedo con agua tibia y un detergente neutro. Es importante evitar productos con ácidos fuertes o abrasivos, ya que pueden dañar el brillo de la superficie, especialmente en modelos pulidos.
Se recomienda usar un adhesivo cementicio de alta adherencia, formulado especialmente para este tipo de piso, ya que este material tiene menor porosidad que la cerámica tradicional y necesita un producto con mayor poder de fijación.
En el caso de piezas de gran formato, conviene optar por adhesivos flexibles que absorban mejor las dilataciones. Muchos proyectos combinan este material con ventanas de termopanel o incluso diferentes muebles a juego para lograr un ambiente más armónico.
En definitiva, el porcelanato es una inversión que combina estética y resistencia por muchos años. Elige el diseño que más te guste y disfruta de su calidad. ¡Sácale todo el provecho a los beneficios exclusivos que te entrega tu tarjeta Cencosud Scotiabank!