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RegistrateEl rubor, también conocido como colorete o blush, es un producto cosmético diseñado para aportar color a las mejillas, imitando el tono natural que aparece al ruborizarse. Su propósito principal es dar un aspecto saludable, fresco y luminoso al rostro, además de realzar las facciones y completar el maquillaje.
Los rubores de Maybelline son reconocidos por su calidad, variedad y facilidad de uso. La marca ofrece rubores líquidos, en polvo y en crema, adaptándose a diferentes preferencias y tipos de piel. Con una amplia gama de tonos, desde los más sutiles hasta los más intensos, puedes encontrar el color perfecto para cada ocasión.
En cuanto a los tonos, Maybelline dispone de una amplia gama de colores que van desde los más sutiles hasta los más intensos. Los tonos rosados son perfectos para un look fresco y juvenil, mientras que los duraznos o melocotón aportan un efecto cálido y natural, ideales para pieles claras o medias.
Por otro lado, los tonos bronceados añaden un toque soleado, perfectos para pieles oscuras o para un maquillaje veraniego. Para quienes buscan un look más sofisticado o llamativo, los tonos rojos y ciruela son excelentes opciones.
Son productos de larga duración, lo que garantiza que el color se mantenga fresco y vibrante durante todo el día. Para maximizar su duración, puedes complementar su uso con un fijador de maquillaje, asegurando que tu look permanezca impecable por más tiempo.
Este es su producto más popular. Es ideal para un acabado fresco y natural, dejando las mejillas con un aspecto jugoso y luminoso. Este rubor se puede difuminar con los dedos, una esponja o una brocha, logrando una integración perfecta con la piel.
Existen en tonos versátiles dentro de la línea como el rubor Maybelline Sunkisser Glow Blush Summer es un rubor líquido de acabado radiante, diseñado para aportar un toque de color luminoso a las mejillas. Su fórmula ligera y suave se difumina fácilmente, brindando un brillo saludable y natural. Perfecto para complementar el maquillaje de verano y resaltar el rostro con un acabado glowy.
Es el tipo más clásico y versátil. Tiene una textura ligera y suave, ideal para quienes buscan un acabado mate o ligeramente satinado. Es perfecto para pieles mixtas o grasas, ya que ayuda a controlar el brillo. Se aplica con una brocha para un acabado natural.
Tiene una textura más cremosa, que se funde fácilmente con la piel, dejando un efecto hidratado y radiante. Ideal para pieles secas, se puede aplicar con los dedos o una esponja para un acabado uniforme.
Con los rubores Maybelline, lograr un rostro fresco y lleno de vida nunca ha sido tan fácil. ¡Experimenta con este producto para integrarlo en tu rutina de maquillaje todos los días!