Manta térmica para piscinas de 300 x 400 cm, con diseño rectangular y color azul, fabricada en polietileno de 500 micrones de espesor con aditivo anti UV y protección frente a ataques químicos, lo que le permite permanecer sobre el agua tratada y expuesta al sol. Se instala sobre la superficie de la piscina cuando no está en uso y cumple una doble función: conservar la temperatura del agua y actuar como barrera frente a la suciedad, las hojas y el polvo que caen desde el entorno. Entre sus beneficios destacan un aumento de la temperatura de entre 3 y 10 °C, una disminución de la pérdida de calor superior al 80 % y una reducción de la evaporación mayor al 90 %, lo que se traduce en un uso más eficiente de la energía y en un nivel de agua más estable. Su formato se adapta a distintas piscinas rectangulares y resulta fácil de manejar, extender y almacenar. Se recomienda que la manta quede ajustada a las medidas interiores de la piscina, para lo cual puede recortarse con una tijera siguiendo una línea de burbujas y asegurar así un corte recto.