Una miel nativa del sur de Chile con un perfil que no pasa inadvertido. La miel monofloral de ulmo ofrece un aroma floral intenso, color ámbar claro y notas características que recuerdan al jazmín y al anís. Además de su sabor, destaca por compuestos fenólicos y flavonoides asociados a actividad antioxidante y a la protección frente al estrés oxidativo. Estudios de laboratorio (in vitro) también han observado actividad antibacteriana en mieles con alto porcentaje de néctar de ulmo, una de las razones por las que esta variedad ha despertado tanto interés. Su formato de 515 g es perfecto para el consumo diario, para acompañar panes y quesos o para sumar un dulzor con mayor personalidad a infusiones y preparaciones. Es miel 100% pura, cruda y sin filtrar, libre de gluten y sin aditivos. Se envasa en origen en un frasco de vidrio reciclable para conservar su pureza, textura, aroma y sabor.