Una alternativa decorativa más fresca y llamativa para dar vida a muros que necesitan un detalle distinto y con personalidad.
Su marco con relieve aporta textura y presencia, mientras que el espejo central ayuda a reflejar luz y dar sensación de mayor amplitud. Funciona muy bien en dormitorios, livings, entradas, pasillos, oficinas, recepciones o espacios donde quieras sumar color sin recargar la pared.
El tono celeste entrega una sensación más suave, alegre y acogedora, ideal para ambientes claros, juveniles o decoraciones más relajadas. Puedes instalar los tres juntos para crear una composición armónica o separarlos en distintos espacios para mantener una misma línea decorativa.