Diana solo piensa en una cosa: vengarse. Cuando le arrancan la poca humanidad que le quedaba, decide entregarse a su faceta más monstruosa y ver el mundo arder. Samuel es el único que se niega a aceptar que la chica a la que ama se ha convertido en el monstruo que todos dicen ver, y hará lo que sea para salvar a Diana de sí misma, aunque eso implique perderla. Con todos los reinos sometidos al ejército de Naden y nuevas amenazas acechando, Samuel no puede permitirse bajar la guardia. Pero, a medida que Diana se vuelve más sanguinaria, él se da cuenta de que el tiempo se agota y no tiene claro si será capaz de salvarlos a ambos…”Cuando reduzca este mundo a cenizas y me hagas quedar como la villana, recuerda que inténtese buena… tiempo atrás. "