El poliéster posee varias propiedades que lo convierten en un material ideal para gorros de natación. En primer lugar, no provoca alergias, lo cual puede ser un factor decisivo para algunos a la hora de elegir accesorios de natación. En segundo lugar, no se arruga ni se deforma, por lo que es muy duradero. Además, absorbe la humedad. Un gorro de poliéster te mantendrá limpio en la piscina y fresco fuera de ella.
Asimismo, es más fácil de poner que un gorro de silicona, por lo que está pensado principalmente para niños.