El piso flotante es una de las soluciones más prácticas para renovar el suelo de una habitación sin recurrir a una obra mayor. Se instala sobre la superficie existente sin necesidad de adhesivos ni cemento, lo que reduce mucho el tiempo y el desorden de la instalación.
Este tipo de revestimiento suele imitar la textura y el color de la madera natural, aunque existen versiones en tonos piedra o cemento como también piso flotante vinílico. Gracias a su sistema de encaje, las piezas se ensamblan entre sí formando una superficie firme y pareja.
El proceso es más simple que el de otros revestimientos y puedes seguirlo en estos pasos:
La elección depende del espacio y el uso que le darás. El primero es más cálido al tacto, rápido de instalar y más económico en mano de obra, por lo que resulta ideal para dormitorios, livings y oficinas. El porcelanato, en cambio, resiste mejor la humedad y el tránsito intenso, lo que lo hace más apto para cocinas, baños o zonas exteriores.
Si buscas un cambio rápido y con buena estética a un costo más accesible, el primero es una excelente alternativa. En cambio, si necesitas resistencia frente al agua y el uso constante, conviene inclinarse por el porcelanato o combinarlo con una escalera del mismo tono y material para dar continuidad visual.
Con un buen mantenimiento, uno de calidad puede durar entre 15 y 25 años, dependiendo del tránsito de la zona y del grosor de la capa de desgaste que tenga cada pieza. Los modelos con mayor resistencia a rayaduras suelen ofrecer una vida útil más larga, incluso en pasillos o zonas de alto tránsito familiar.
Para prolongar su duración, se recomienda evitar la acumulación de humedad, utilizar protectores en las patas de los muebles y realizar una limpieza adecuada con productos compatibles, similar a las ventanas con marco de madera. Estas medidas también ayudan a conservar su apariencia original y a mantener sus propiedades durante muchos años.
Al igual que los pisos de madera, en general no se recomienda para baños, ya que la humedad constante y el contacto directo con agua pueden dañar las piezas y filtrarse por las uniones, generando hinchazón o deterioro con el tiempo. Para este tipo de espacios es preferible usar porcelanato u otro revestimiento resistente al agua, mientras que este rinde mejor en termopanel cerca de ambientes secos como dormitorios y livings.
Si de todos modos quieres usarlo en un baño con ventilación adecuada, existen versiones con mayor resistencia a la humedad, aunque siempre conviene sellar bien las juntas, para que no se filtre el agua o la humedad.
En pocas palabras, el piso flotante es una gran opción para renovar espacios de forma rápida y prolija. No te puedes perder la oportunidad de comprar múltiples productos con cuotas sin interés.