Una fragancia nómada y solar que invita a un viaje hacia el corazón de una isla salvaje. Su salida deslumbra con notas de granos de cítricos, coco, durazno y cacao. En el corazón, flores de Tahití, ylang-ylang, rosa e iris se entrelazan en armonía. Mientras que en el fondo, se revelan matices cautivadores de benjuí de Siam, ámbar y almizcle blanco.